Cuando Albert Adrià dijo que no vendía comida, sino felicidad, se dieron dos reacciones en el mundo gastro:   “¿¡Qué me estás contando?!” “Yo también voy a vender experiencias y de paso subo los precios” (Frotándose las manos) .   [caption id="attachment_562" align="alignnone" width="800"] By Tristanstew[/caption]   Fue un punto de...