Real Fooding: ¡Marchando una de Mitología Gastronómica!

Cada vez que nace nuevo producto en la galaxia del Real Fooding, sube el pan. ¿Por qué el discurso de Carlos Ríos despierta amor y odio por a partes iguales? En este post te invito a desgranar las claves mitológicas con las que el Real Fooding pasó de ser un hashtag a convertirse en una cultura de masas. Abróchense los cinturones, se vienen turbulencias.

 

Carlos Ríos y la caída de su Viaje del héroe

¿Real Food?

Es el tema de la semana.

Carlos Ríos ha vuelto a sacar un nuevo producto bajo su marca (y su mito) Real Food.

¿Las reacciones? 100% polarizadas:

  • Por un lado, sus fieles seguidores, que están a punto de concederle el carnet de Dios.
  • En el extremo contrario, nutricionistas, amantes de la gastronomía y seguidores decepcionados (sus ángeles caídos), que lo condenan a la hoguera virtual a base de tweets.

 

¿Estamos ante la caída de un mito de la Mitología Gastronómica Creativa? ¿o es solo un escalón más del camino de su creador hacia el Olimpo?

El tiempo lo dirá, lo que está claro es que desde el Observatorio de Mitología Gastrocreativa le seguiremos la pista bien de cerca (ya te comenté el origen de su narrativa inicial en los manifiestos gastronómicos sobre una vuelta renovada a lo esencial). 

Y es que Dios, perdón, Carlos Ríos, tiene un plan, «el PLAN», como él lo llama y desde su cuenta de Instgram nos pide, nada más y nada menos, que confiemos en el PLAN.

¡Este mito está hilado de pies a cabeza!

¿Tú te lo tragas?

 

¿Cuál es la cuestión Real?

El Real Food es un mito gastrocreativo que nos habla del bien y del mal. 

Comida real = Bien
Ultraprocesados = Mal

Ese era el panorama cuando Carlos Ríos se dedicaba a la divulgación.

Pero con la creación de su marca de alimentación, dio un paso más en el mensaje y cambió la narrativa por completo. Así:

Real Food = Bien
Todo lo demás = Mal

Mientras el mensaje de fondo con su app era «Te doy una herramienta para ayudarte a diferenciar el bien del mal», con su marca de alimentación nos dice «Yo te digo lo que está bien y lo que está mal».

Ya no necesitas una herramienta para «ver», él le pone el sello a -marca- la comida que debes comer.

Y así, en vez de renovar el mundo (que era su intención inicial, como buen héroe), Carlos Ríos se convierte en un nuevo villano que hace exactamente lo mismo que la industria alimentaria que tanto criticaba (su enemigo inicial):

Es decir, contarnos, a base de publicidad y propaganda lo que debemos y no debemos comer. 

¿Pero esto no lo hacía ya con su app?

Sí, pero solo hasta cierto punto: tenías que descargarte la app si querías conocer su relato sobre el bien y el mal.

Ahora, quieras vivir o no en su mito, basta con ir al supermercado para encontrarte un estante de «Comida real» separado de la que «no lo es».

Su estante de Real Food es una división de la realidad entre comida buena y comida mala.

Un mensaje directo a nuestro inconsciente.

La pregunta que te lanzo es: ¿estaremos lo suficientemente presentes y despiertas para cazar estos mensajes antes de que se instalen en nuestra mente y moldeen nuestro pensamiento, discurso y comportamiento?

Ahí lo dejo.


Te recuerdo que si quieres explorar el universo de la creación de narrativas gastronómicas para tus proyectos, puedes suscribirte a la Pepaletter. Sale cada domingo por la mañana. Es aquí.

Pepa Cartini
hola@pepacartini.com

¡Hola, soy Pepa! Escribo, te acompaño y creo contenidos para que tu experiencia como gastrocreativa o gastrocreativo sea una pizca más auténtica, consciente y divertida.

Me encantaría leer un mensaje tuyo

Escribir un comentario

Invito a una ronda de ideas cada domingo.
¿Te apuntas?