¿Qué sistema utilizas tú para percibir el mundo que te rodea?

Captamos el mundo exterior de maneras distintas. Cómo lo hacemos influye en la información que retenemos. Por eso, tomar consciencia de cuál es el sistema preferente con el que percibimos el mundo nos ayuda a manejar mejor la información que nos llega. ¿Sabes cómo aderezar tu proyecto gastronómico con el modelo VAK?.

 

¿Qué sistema utilizas tú para percibir el mundo que te rodea?

Foto de Fragmento Universo para Pepa Cartini

 

¿Cómo percibimos el mundo?

Para determinar qué sistema nos resulta más efectivo para percibir y procesar información, la PNL (Programación Neurolingüística) propone el modelo VAK (Visual, Auditivo, Kinestésico).

Gracias a este modelo podemos trabajar mejor con la información que tenemos.

También nos permite presentarla de una forma más acertada a los demás.

Pero, ¿cómo percibe el mundo tu audiencia?

Para llegar a todas las personas que la componen, te recomiendo presentar la información de acuerdo a los 3 sistemas del modelo VAK:

Vamos a verlo:

El modelo VAK

En los años 70, Richard Bandler y John Grinder crearon la PNL en EE.UU. Esta disciplina supone que existe una conexión entre:

  • los procesos neurológicos
  • el lenguaje
  • los patrones de comportamiento aprendidos a través de la experiencia

Uno de los modelos de la PNL es el modelo VAK.

¿Cuál es tu sistema preferido para sintonizar con el mundo?

El modelo VAK corresponde a:

  • Visual: Prefieren los estímulos visuales. Son personas que suelen hablar a gran velocidad. A veces no vocalizan bien ni llegan a terminar las frases, y es que su cerebro funciona más rápido que su boca. Si te toca hablar con una persona visual, dibuja o señala lo que estás hablando. Aman los esquemas, mapas, vídeos y fotos. Los reconocerás porque, cuando piensan, miran hacia arriba.
  • Auditivo: Prefieren los estímulos auditivos. Hablan a una velocidad adecuada, se les da bien la oratoria y les gusta escuchar una conversación. Cuando piensan, miran hacia los lados.
  • Kinestésico: Prefieren los estímulos relacionados con los sentidos. Necesitan tocar, dibujar, sentir… en definitiva, estar en movimiento. Hablan de forma más pausada y procesan la información asociándola a sus emociones y sentimientos. Aman el tacto del papel y su olor cuando leen un libro. Al pensar, miran hacia abajo.

Recuerda que  todas las personas usamos los 3. La clave está en que tenemos preferencia por uno.

Aderezando tu proyecto gastronómico con el modelo VAK

Ya estés capitaneando un restaurante, un catering, una tiendecita de té, un obrador de pan o chocolate, una escuela de cocina o un proyecto de nutrición…, el modelo VAK te ayudará a:

  • sacarle todo el jugo a la información con la que trabajas (escandallos, recetas, planes de estudio, tablas nutricionales, menús, etc.).
  • aprender reteniendo mejor
  • conectar de forma más directa con tu audiencia.

¿Cómo puedes conseguirlo? Mira qué fácil:

 

Palabras con sabor a VAK

Las palabras son una vía para conectar con los tres sistemas del modelo VAK. A continuación te muestro cómo pueden ayudarte:

En tu día a día:

Si has detectado cuál es tu sistema preferente, puedes organizar la información con la que trabajas de forma más acertada. Así conseguirás ahora tiempo y quebraderos de cabeza.

  • Visuales: organiza la información con esquemas, mapas mentales, dibujos y fotografías.
  • Auditivos: habla y grábate.
  • Kinestésicos: muévete, nombra sensaciones y emociones.

Con tu audiencia:

El «truco» es mezclar los 3 sistemas a la hora de presentar información en tu web, redes, menús, etiquetas, etc. Aquí te dejo algunas indicaciones:

  • Visuales: organiza la información de forma visual con infografías, carruseles de Instagram o vídeos explicativos. Usa palabras y expresiones como:
    • imagina
    • mira
    • encima, debajo, al lado
    • palabras que evocan imágenes mentales: batir, regar, sacar del horno
  • Auditivos: presta especial atención al ritmo del texto. Intercala frases más cortas. Pero no olvides usar también frases algo más largas. Salpica tus textos y conversaciones con:
    • oír
    • crujir/ crujiente
    • chisporroteo
    • zumbido
    • borboteo
    • chupchup
    • gotas que resbalan por la copa

En fin, como diría Elmer Wheeler, «Dont sell the steak, sell the sizzle»(«no vendas la carne, vende el chisporroteo»). ¿Sería él un auténtico «auditivo»?

  • Kinestésicos: evoca sensaciones y, al hablar, acompaña con gestos tu discurso. Procura que tus materiales de marketing (carta, tarjeta, etiquetas…) tengan una textura que transmita las sensaciones que buscas con tu branding.
    • Verbos de acción culinaria: batir, regar, sacar del horno (acompáñalos de gestos mientras hablas). Cuenta cómo elaboras tu producto, cómo cocinas, cómo trabajas.
    • Onomatopeyas que evocan acción como «y ¡zas!, el espagueti se pegó a la pared. Así sé que la pasta está lista»
    • Emociones: alegría, esperanza, nostalgia…
    • Sumérgelo en el discurso: «¿recuerdas cómo era sentir el aire fresco en la cara?», «Si alguna vez te has quemado sacando la bandeja del horno, sabes de lo que hablo», etc.

 

¿Ya te has reconocido en uno de los sistemas? Te espero en comentarios. 🙂

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Pepa Cartini
hola@pepacartini.com

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