Economía creativa: creando gastronomía a través de las experiencias

Enmarcar tus ideas gastronómicas en la industria creativa tiene premio. Lo llaman «economía creativa» y se hace así:

 

La gastronomía como industria creativa

«Toco la pantalla y aprendo a cocinar» por Fragmento Universo

 

Qué vas a aprender leyendo este artículo

  • Aperitivo: Qué es la economía creativa
  • Entrante: Los 10 ingredientes de la economía creativa
  • Primer plato: Un paseo por la industria creativa gastronómica
  • Segundo plato: Por qué es la gastronomía hoy una industria creativa
  • Postre: Cómo trasladar tu proyecto gastronómico al contexto de la industria creativa
  • Chupito: Breve repaso para un paso a paso hacia la industria creativa gastronómica

Aperitivo: de la idea a la narrativa y de la narrativa a la experiencia

La economía creativa es una herramienta de desarrollo económico que nos muestra que se puede crear valor a través de las ideas y el conocimiento. Es el único sector que crece (y mucho) también en tiempos de crisis.

En el post de hoy te voy a contar cómo puedes aumentar las probabilidades de éxito de tu proyecto gastronómico aprovechando la fuerza del oleaje de nuestra era: la industria creativa.

¿El secreto? Transformar ideas en narrativas y narrativas en experiencias. Empecemos entendiendo el contexto en el que vivimos hoy:

 

Entrante: Entender la economía creativa en 10 bocados:

Qué es:
La industria creativa es una herramienta de desarrollo económico que se fundamenta en la generación de valor a través de ideas y conocimiento.

Cuándo surgió:
El término fue expuesto por primera vez en 2001 por el autor John Howkins en su libro «La economía creativa: Transformar una idea en beneficios».

Por qué se caracteriza:
Su actividad se desarrolla dentro de la cultura, fusionándola con la economía.

Crecimiento:
Entre 2002 y 2011 la exportación de servicios creativos creció en el mundo un 134%.

Valor:
En 2011 alcanzó los 4,3 billones (millones de millones) de dólares: dos veces y media los gastos militares del mundo.

Curiosidad:
El comercio de servicios creativos crece 70% más rápido que el de bienes creativos gracias al internet.

La clave:
Los consumidores ya no demandan productos, sino experiencias. Sobre todo los milenials (78%).

El futuro:
La digitalización, la robotización y la automatización van a acabar con los empleos tradicionales en los próximos años. No así con los relativos a la economía creativa, de los que se salvan un 80%.

Qué disciplinas comporta:
Es  una herramienta multidisciplinar: Para la UNESCO existen 6 sectores distintos en los que se desarrolla la economía creativa:

    • Herencia cultural:
      • 1.1 Patrimonio natural y cultural: productos derivados y servicios de museos, paisajes culturales, sitios arqueológicos e históricos y gastronomía.
    • Creatividad y medios:
      • 2.1 Artes visuales y artesanía: pintura, escultura, artesanía y fotografía.
      • 2.2 Libros y prensa: libros, periódicos, otros materiales impresos, ferias de libros y bibliotecas.
      • 2.3 Medios audiovisuales y creativos: filmes y videos, radio y televisión, podcasting, mainstreaming, juegos de video y animación.
      • 2.4 Presentaciones artísticas y celebraciones: artes escénicas, música, festivales, festividades y ferias.
    • Creaciones funcionales:
      • 3.1 Moda, diseño gráfico, diseño interior, paisajismo, servicios de arquitectura y publicidad.

 

Tiene nombre de pila:
Los políticos colombianos Felipe Buitrago Restrepo e Iván Duque Márquez han denominado a la economía creativa «economía naranja«, porque el color naranja:

        • Se suele asociar con la creatividad, la cultura, la identidad (y  también a la gastronomía).
        • Los artistas del antiguo Egipto usaban un pigmento de este color para adornar los jeroglíficos de las tumbas de los faraones.
        • En occidente se asocia con el entretenimiento, con lo no convencional y la extroversión.
        • Baco, el dios del vino y patrón del teatro, aparece en las pinturas vestido de naranja.
        • En las religiones orientales tiene un significado de transformación. En el hinduismo, por ejemplo, es el color de la ropa de los sadhu, los hombres santos que recorren el mundo.
        • El chacra naranja es el abdomen, centro creativo del ser humano.
        • Para los pueblos nativos de América del Norte es el color del aprendizaje y el liderazgo.
        • Para los Tupac-Katari de Perú es el color de la sociedad y la cultura.
        • Es un color que se asocia con el fuego, haciendo referencia al fuego creativo y el fuego del amor.

 

Bien, y ahora que nos hemos situado en el mapa, vayamos con el segundo plato: ¿qué tiene todo esto que ver con la gastronomía? Dentro texto:

 

Primer plato: Industria creativa gastronómica, con la comida sí se juega

  • Nos ponemos finos a reallity shows de cocina
  • Asistimos a cursos de fotografía gastronómica para desarrollar nuestra creatividad
  • Llenamos nuestra casa de libros y revistas repletas de comida…

¿Qué tienen en común todas estas acciones?

En un mundo en el que nos debatimos entre salir a comer o quedarnos en casa viendo el último documental gastronómico de Netflix, la respuesta está clara: En nuestras múltiples formas de interactuar con la comida existe también una motivación (re)creativa. Está ligada a la expresión de quiénes somos y quiénes nos gustaría ser y envuelve nuestro día a día casi sin darnos cuenta.

Los sectores que componen la industria creativa lo saben y esto les permite crecer más que otros. Sobreviven a crisis, crecen en la adversidad y están presentes en la vida de cada uno de nosotros.

¿Cómo lo consiguen?

 

Segundo plato: Por qué es la gastronomía una industria creativa

Quizás fue Julia Child quién preparó el terreno con su propuesta de valor bien definida y conectada con su tiempo. ¿Su narrativa? «Cocina francesa para las amas de casa estadounidenses».

Sea como sea, su labor fue solo el comienzo.

Más tarde llegarían Jamie Oliver («Comida de verdad para todos»), Carlos Arguiñano («Cocina fácil y deliciosa para las amas de casa españolas), Ferran Adrià («Trascendiendo los límites de la cocina»), Master Chef («Tú también puedes ser un chef»)…

En los últimos 50 años hemos asistido a una explosión de contenidos recreativos dentro de la industria gastronómica que ha desembocado en las cifras que manejamos en 2019.

Ojo al dato:

 

¿Qué tienen estos contenidos para resultar tan golosos?, ¿por qué no dejamos de consumirlos?, ¿qué nos aportan?

 

MASS MEDIA, INTERNET Y CULTURA

Desde la llegada de los medios de comunicación de masas, la gastronomía pasa a ser parte de la cultura mainstream.

Los platos, expresiones e ideas que antes solo se disfrutaban en banquetes de palacios y restaurantes de renombre, de repente se cuelan en los hogares de millones de personas.

Pero la cosa no se queda ahí.

La llegada de internet multiplica de forma exponencial la creatividad alrededor de la mesa y la gastronomía se entrelaza con el diseño, el arte o la fotografía. Comienzan a brotar millones de proyectos que surcan los mares del entretenimiento.

Ahora, la gastronomía es cultura. Una cultura contemporánea de mil y un colores que se transmite a través de blogs, programas de TV, redes sociales, podcasts y cursos online.

Es la era de la gastronomía como industria creativa.

Y en el centro, el efecto del storytelling, veámoslo:

 

DE LA IDEA AL MENSAJE

Si hay algo en lo que todas las definiciones de storytelling están de acuerdo es en el valor simbólico que otorga la narrativa a una causa, producto, servicio o idea.

Ese valor simbólico (enseguida vemos un ejemplo), no solo nos aporta grandes dosis de felicidad, también hace que conectemos de una forma especial con personas y marcas que nos inspiran hasta el punto de influir en nuestro comportamiento.

Un excelente ejemplo de valor simbólico dentro de la gastronomía podemos encontrarlo en el mundo del vino:

Y es que llegados a un punto, el valor real de un vino no sube más. Es el que es: la uva, su cuidado y vendimia no han podido ser mejores, la forma de vinificarla tampoco y en la crianza y guarda no ha habido ningún contratiempo.

¿Qué hace entonces que se lleguen a pagar más de 300.000 euros por una botella de vino?

 

La respuesta está en las historias y los mensajes que transmiten, es decir, en la narrativa.

 

Las historias crean un imaginario capaz de provocar emociones que aumentan el valor de un proyecto, producto o un servicio. A veces,  hasta tal punto de fusionarse con la cultura: las historias dejan de ser de quién la emite para ser de todos:

  • Se mezclan con la cultura de todo un país, como el toro de Osborne.
  • Pasan a formar parte de una comunidad que gira alrededor de una temática, como La Venta de Vargas, estandarte de artistas como Manolo Caracol, Camarón de la Isla o Manzanita que aún hoy sigue siendo lugar de peregrinaje de muchos flamencos.
  • Se convierten en un movimiento (la quinoa, la chía, los aguacates… abanderados de diferentes dietas que giran alrededor del culto a la salud en Instagram).

 

Todas estas historias hablan de quiénes somos, quiénes nos gustaría ser y todo lo que podríamos lograr. Por eso nos enganchan.

La cuestión es que con la democratización de Internet, la dinámica del 2.0 y el fácil acceso a medios creativos como cámaras de fotos, blogs, cuentas de instagram… todo emprendedor y pyme puede compartir su historia para conectar con su audiencia, atraer y fidelizar clientes, aumentar el valor de su proyecto… y crear cultura.

Hoy tenemos un enorme poder para construir el mundo que queremos a través de los mensajes que lanzamos.

Te cuento cómo emprendedores gastronómicos y pymes pueden contar su historia y enmarcar su proyecto en la economía creativa.

 

DESARROLLAR UN MENSAJE ES LA CLAVE PARA ENMARCAR UN PROYECTO EN LA ECONOMÍA CREATIVA

En los últimos años se ha desarrollado casi una obsesión por la comunicación, pero pocos se han preguntado qué comunicar, qué ofrecer al mundo, cuál es su mensaje.

Así nos encontramos con proyectos que brillan de lejos y se desinflan de cerca. Comunicar sin tener un mensaje es un tipo de entretenimiento que se desvanece pronto.

Siguiendo con el ejemplo del vino, los hay bien aromáticos que prometen una experiencia que nunca sucede. Vinos que se desvanecen en cuanto tomamos un sorbo.

Otros, sin embargo, nos regalan su esencia aún cuando ya no los abrazamos con nuestro paladar. Nos siguen hablando. Nos cuentan cómo fueron elaborados, el tiempo que pasaron aprendiendo de la madera y su etapa de reposo antes de llegar a nuestra copa. Tienen una historia que contar.

Tener claro cuál es tu mensaje es ser como ese vino que sigue hablando cuando parece que ya ha desaparecido. Comunicar sin esa claridad te acaba convirtiendo en aquel que promete mucho en copa, pero desaparece al primer trago.

En resumen:

 

Postre: Del valor simbólico al valor real gracias al storytelling

Cuando un proyecto gastronómico (un restaurante, una escuela de cocina, una fotógrafa gastronómica, una nutricionista, diseñadora, empresa de catering, etc.) decide apostar por la creación y comunicación de su mensaje, aumenta su valor simbólico gracias a la transmisión de ideas y conocimiento valioso. Y así aumenta su valor real.

Esa es la forma de contextualizarlo en la industria creativa, un sector que no para de crecer.

Cómo trasladar tu proyecto gastronómico al contexto de la industria creativa

Los ingredientes que necesitas para

  • Una idea…: ¿Qué haces? (Ejemplo: diseño sándwiches/ hago fotografías gastronómicas/ uso la comida como elemento de comunicación…)
  • que convertir en contenidos…: ¿Cómo lo haces? (ejemplos: convirtiendo tus personajes favoritos en bocadillos personalizados para tus eventos/ transmitiendo el sabor de tus productos a través de la imagen/ creando bodegones y fantasías que te hacen soñar).
  • para construir una narrativa: ¿Para qué lo haces? (para dar un toque personalizado y divertido a tus eventos/ para diferenciarte aumentar tus ventas/ para diferenciarte).

Estas tres preguntas no son tan fáciles de contestar como parecen. Si te bloqueas, te recomiendo empezar por este proceso creativo.

 

Lo que te propongo es emplear técnicas de copywriting gastronómico para transformar tus ideas en historias y estas en experiencias capaces de nutrir tu proyecto, tu entorno y tu vida.

 

Chupito: La narrativa como arma de doble filo en la economía creativa

El proceso de creación de una narrativa que nace de valores auténticos ayuda a alinear todo un proyecto.

No se rata de construir un storytelling solo con palabras, sino con significado. Ese es el verdadero valor de la narrativa y de la industria creativa. Funciona así:

Idea (Gastronomía y diseño) >

Contenidos (Sándwiches personalizados)>

Narrativa (Personaliza tus eventos con bocadillos divertidos)>

Experiencia (Cliente se siente emocionado, especial y único).

Espero que este post te haya servido para inspirarte y reflexionar sobre las entrañas de tu proyecto. Cuestionarnos por qué hacemos lo que hacemos, siempre es un buen punto de partida.

Y esto es todo por hoy.

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Pepa Cartini
hola@pepacartini.com

¡Hola, soy Pepa!Creo narrativas y textos creativos para negocios y emprendedores gastronómicos que buscan diferenciarse y comunicar con personalidad en todo punto de encuentro entre su público y su marca.

Me encantaría leer un mensaje tuyo

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