De tapas con Amanda de The Green Fuel

Era pleno verano cuando recibí un correo de Amanda.

Me contaba que quería lanzar su escuela de cocina física en Madrid y reorientar los textos de su web hacia este nuevo concepto.

Tras una primera reunión informativa, decidimos que queríamos trabajar juntas y nos pusimos manos a la obra.

Había llegado el momento de:

  • Diseñar y ejecutar una estrategia de lanzamiento.
  • Definir cómo orientar su web.
  • Redactar los nuevos textos.

Si llevas un tiempo por aquí ya sabes que no me gustan los grandes pelotazos, las fórmulas mágicas ni el cuento de que los sueños se pueden alcanzar sin esfuerzo.

Y es por esto que quería terminar el año compartiendo contigo esta entrevista a modo de inspiración.

Amanda es visionaria, creativa y muy trabajadora. Es una profesional con un background formativo brutal y con un discurso culinario-conceptual muy bien definido.

Todo esto requiere tiempo, dedicación, volver a confiar una y otra vez en el propio proceso y mucho trabajo. Pero vivir de lo que a una le apasiona, evolucionar, aprender y superarse constantemente no tiene precio.

A lo largo de esta entrevista, Amanda nos contará:

  • Quién es y cómo ha llegado hasta aquí.
  • Cuál es uno de sus platos estrella (que puedes aprender a hacer en uno de sus cursos).
  • Qué le llevó a emprender.
  • Qué servicios ofrece.
  • Qué papel juegan el copywriting y la comunicación en su negocio.

Queridos lectores, con todos ustedes, Amanda de The Green Fuel:

Amanda The green Fuel

Amanda, cuéntanos, ¿quién eres y cómo has llegado hasta aquí?

Hasta hace poco me costaba definirme como cocinera o chef porque mi vocación desde pequeña siempre fue la escritura.

Me encantaba escribir ficción y por eso me gradué en Periodismo y Comunicación Audiovisual e hice el Máster de Narrativa de la Escuela de Escritores de Madrid. Fue en los últimos años de la carrera cuando comencé a interesarme por la gastronomía. De hecho, mi trabajo de fin de grado de Periodismo fue sobre la construcción mítica de Ferran Adriá por los medios de comunicación.

Redactaba crítica gastronómica en un blog y estuve de prácticas en el Mercado de San Antón y en una agencia de marketing gastronómico.

Mis regalos de cumpleaños eran comidas/cenas en restaurantes de alta cocina o con Estrella Michelín. La gastronomía como experiencia me fascinaba. Ver todo lo que se podía transmitir con comida, me parecía un auténtico arte.

Al acabar la carrera encontré trabajo como Content Manager en una agencia de branded content y estuve allí trabajando varios años. Era un buen trabajo pero no me apasionaba y lo compaginaba con los estudios a distancia de Herbodietista.

En algún momento de esos años de oficina comencé a intuir la conexión que existe entre alimentación y salud y esa era mi forma de profundizar en el tema (sin saber muy bien hacia dónde me llevaría). También comencé un blog sobre recetas veganas y sin gluten llamado The Green Fuel.

Los socios de la empresa en la que trabajaba se separaron y despidieron a mucha gente. Aquello fue un regalo para mí (aunque en aquel momento no lo sabía).

Decidí invertir el paro que tenía en seguir formándome en nutrición y salud, cursé la formación de Health Coach por el Institute for Integrative Nutrition de Nueva York y comencé a dar talleres de cocina saludable por herbolarios y tiendas ecológicas de Madrid. Y tan solo unos meses después organicé los primeros retiros de cocina saludable en una casa de campo de la sierra de Guadarrama.

Encontré en la cocina y la salud una vocación que me era desconocida, pero me fascinaba compartir lo que aprendía y poder influir de forma positiva en el bienestar de la gente.

Al año de invertir en The Green Fuel todos mis recursos y tiempo, decidí formarme como chef en la escuela Plantlab, fundada por Matthew Kenney. Y tras esa formación, que cambió por completo mi perspectiva de la comida de inspiración vegetal, finalmente encontramos en Madrid el local perfecto para que fuera la sede de nuestra propia escuela de cocina.

Los meses de formación en Plantlab fueron de los más duros y bonitos de mi vida.

Todos los profesores eran muy creativos y apasionados, y enseñar con ese alma es algo muy especial. En la clase había alumnos de todo el mundo, desde Sudáfrica a Emiratos Árabes, Italia, Noruega o Estados Unidos.

Esa variedad cultural hizo que la experiencia fuera aún más enriquecedora ya que los platos que cada uno creabamos reflejaban nuestras culturas y experiencias de vida, todas muy diferentes.

No sólo se aprendía de la formación sino de todo lo que aportaban los compañeros.

Además, y para mí lo más increíble, era un contexto inigualable de creación.

No teníamos más preocupación que llegar puntuales y tener el uniforme limpio y los cuchillos listos y crear un plato lleno de texturas, contrastes y sabores. Entrar en la cocina era como entrar en un espacio en el que todo era posible, tan solo había que imaginarlo y ponerse manos en la kale.

Pasar del trabajo de oficina a estar 10 horas de pie, sin apenas poder sentarnos, hacer 1 hora de técnicas de corte cada mañana, ir completamente uniformada, presentar platos a examen, hacer una comida pop-up en grupo… son cosas que jamás hubiera imaginado que sucederían, pero no puedo estar más agradecida por haberlas vivido.

Me siento muy afortunada por vivir todo aquello y sé que esa formación fue la transformación clave para mí, el punto de inflexión, el momento en el que entendí que podía llegar todo lo lejos que me propusiera y que la comida basada en plantas es completamente el futuro.

Tienes un plato que se ha convertido en una especie de buque insignia que nos deja a todos boquiabiertos, ¿cómo surgió?

avocado-dessert-The green Fuel

Sí, es el Aguacate de chocolate.

En el tercer y último nivel de la formación de Raw Chef en Plantlab teníamos que crear un par de platos para presentar cada viernes.

Tras meses comiendo crudivegano y mucho aguacate me fascinaba la idea de hacer un postre 100% comestible que pareciera un aguacate.

De ahí nació el Aguacate de chocolate, un postre en el que la piel del aguacate es chocolate temperado, el hueso es un bombón relleno de mermelada fresca de frambuesa y menta, y el relleno es una crema de lima y té Matcha. Postre que actualmente enseñamos en el Taller de Chocolate de la escuela porque es un regalo para la vista y el paladar.

¿Qué te movió a emprender y por qué con una escuela presencial?

A veces creo que debo tener un cierto gen emprendedor.

Mi padre tiene una empresa y le he visto trabajar muy duro y luchar por lo que quería durante toda mi vida.

Poder dibujar un proyecto tal y como lo concibo en mi cabeza, sin tener que dar explicaciones a nadie (más que a mí misma) me encanta.

Es como tener a tu disposición un abanico inmenso de posibilidades, tantas como sea capaz de imaginar y de llevar a la realidad.

Soy una persona muy creativa y me involucro por completo en lo que estoy haciendo.

Trabajar para mí misma, poder hacer realidad mi sueño y dar a la gente un servicio que creo que es imprescindible y que les aporta bienestar son los principales motivos que me llevaron a emprender.

No existe casi ningún sitio con un proyecto que me motive y fascine lo suficiente así que he decidido luchar por lo que creo.

La escuela presencial es el resultado de un par de años de trabajo.

Para mí, cocinar es algo necesariamente presencial. Los talleres online están bien pero en ellos no se prueba, no se huele, no se comparte con otros compañeros… Hay espíritu de comunidad en la escuela, es un espacio de libertad creativa y mancharse las manos, estar en contacto con el profesor y ver en directo los resultados para mí no tiene comparación.

Estamos organizando los talleres y cursos en la escuela que nos gustaría haber encontrado cuando comenzamos a interesarnos por un estilo de vida saludable y vegano. Y creo que en cierto modo quiero poder ofrecer ese espacio de creación que yo encontré en Plantlab a todas las personas que lo estén buscando.

Para mí fue precioso aprender de gente con pasión y así espero poder transmitirlo.

¿Qué tipos de servicios ofreces desde The Green Fuel?

En la escuela se organizan talleres monográficos, impartidos tanto por mí como por otros compañeros del sector especializados en diferentes temas. También tenemos actividades o formaciones que son holísticas e involucran coaching nutricional o yoga.

Actualmente estamos preparando el lanzamiento de la nueva edición de “I fuel Good”, un programa diseñado para reprender a disfrutar del placer de comer y de cuidar de una misma.

Comienza en febrero y está pensado para que los propósitos de “cuidarse y quererse más” se conviertan en realidad.

Ahora hemos creado también las tarjetas de regalo con las que es posible regalar nuestros cursos para Reyes.

Entendemos la salud de una forma integrativa en la que la comida es un pilar fundamental pero hay otros muchas áreas importantes a trabajar.

Además, la escuela también imparte talleres o da charlas en empresas, a modo de promoción de salud en el trabajo o como actividad de team building saludable.

También hacemos catering para eventos privados o para empresas.

Además, durante la temporada de primavera-verano organizamos retiros de yoga y cocina saludable en una casa de campo de la sierra de Guadarrama.

¿Qué papel consideras que tiene la comunicación estratégica y el copywriting en tu negocio?

En el contexto actual, considero que es clave tener una estrategia en la comunicación, sea cual sea tu sector.

Contar con asesoría especializada para que el mensaje que transmites a través de tu web realmente llegue a tus potenciales clientes es fundamental.

Para The Green Fuel ha sido clave contar con apoyo externo en este sentido, nos ha ayudado a enfocar nuestra comunicación y tener organización, por ejemplo, en la comunicación de la apertura de la escuela, que ha sido un hito muy importante.

Si quieres posicionarte de forma sólida como marca la comunicación es uno de los puntos que hay que cuidar al detalle.

Si, como yo cuando conocí a Amanda, te has quedado con ganas de más, puedes seguirle la pista por Instagram, desde allí informa de todas las novedades de la escuela, las nuevas recetas que crea y de los últimos regalos para su comunidad.

Y si tú también tienes un proyecto relacionado con la gastronomía o el lifestyle y quieres ponerte las pilas para alcanzar tus objetivos de 2019, escríbeme y lo ponemos a punto de caramelo. 😉

Pepa Cartini
jmcartini@gmail.com

Hola, soy Pepa. Copywriter gastronómica freelance con 15 años de experiencia en el canal HORECA. Ayudo a creativos gastronómicos a encontrar y comunicar qué les hace únicos a través de herramientas como el copywriting, el storytelling y el design thinking.

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