Met Gala 2019: ¿existe una «gastronomía campy»?

Esta semana hemos tenido la Met Gala hasta en la sopa, y como buena millennial no he podido evitar preguntarme qué comerán los invitados después de pasar por la alfombra rosa. Es decir: cómo se ha traducido el tema del año (el camp) al lenguaje gastronómico.

Tanto si has seguido el evento como si no tienes ni idea de lo que te estoy hablando, te invito a que te quedes. En este post te desvelo el lado más gastro de la Met Gala 2019.

Ajústate la servilleta al cuello que empezamos.

 

De qué va la Met Gala 2019

 

La Met Gala es un evento benéfico que se celebra en el Instituto del Vestido del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York (Met para los amigos). Cada año gira en torno a una temática que los invitados expresan a través de su puesta en escena.

¿La de este año? «Camp: notes on fashion».

El camp es una sensibilidad estética descrita por Susan Sontag a través de  50 puntos en su ensayo  «Notes on camp».

Para que te hagas una pequeña idea, el camp se caracteriza por:

  1. Un gusto por el artificio, lo exagerado y lo antinatural.
  2. Un arte que es a menudo arte decorativo, que enfatiza la textura, la superficie sensual y el estilo a expensas del contenido.
  3. Una sensibilidad despolitizada.
  4. Una estética que atrae y ofende a la vez.
  5. Una forma que convierte una cosa en otra.

 

Pero mejor que entenderlo de forma teórica, echa un vistazo a la interpretación de invitados de la Met Gala 2019.

 

 

Met Gala 2019: ¿existe una «gastronomía campy«?

 

Susan Sontag cita en su ensayo el restaurante Brown Derby, situado en el Sunset Boulevard de Los Ángeles, como un ejemplo de «lo camp». Este restaurante, con forma del icónico sombrero derby que da nombre a la cadena, tiene esa estética exagerada propia del camp. Para más campy,  juega con las formas para convertir una cosa en otra: es un restaurante con nombre de sombrero que parece un sombrero. Pura exageración. Puro camp.

¿Quieres trasladarte a su interior? Echa un vistazo a algunas escenas de películas que se rodaron allí.

 

Brown Derby Restaurant, Los Angeles, Kodachrome by Chalmers Butterfield

Brown Derby Restaurant, Los Angeles, Kodachrome by Chalmers Butterfield.

 

Pero, ¿cómo se expresa el camp en la gastronomía hoy?

Para descubrir cómo interactuamos con la gastronomía a través del camp, te propongo dar una vuelta por Instagram.

Como detector de tendencias y termómetro de la cultura mainstream, nos revela que esta es la pinta que tiene  la comida de los 10 food hashtags más populares de 2019.

#FoodPorn, #UnicornFood, #Foodintheair , #ForkYeah… todos se caracterizan por la exageración y un distanciamiento de «lo natural».

Prima la forma sobre el contenido: Por una parte, estas comidas nos atraen con sus colores y formas voluptuosas (casi imposibles). Por otra, nos saturan con su tremendo artificio.

Se trata de comidas despolitizadas, alejadas al alimento y sus implicaciones de producción, distribución y consumo. Lo único que importa es la estética.

Al #FoodPorn no le interesa qué hacen los supermercados para ofrecernos solo comida bonita ni qué ocurre con esa comida tras las sesiones de fotos para restaurantes, blogs de recetas, redes sociales o spots de TV.

Qué campy todo, ¿no?

 

 

El Unicornfood es un ejemplo de cómo se ha traducido el camp al lenguaje gastronómicoó

«Ice cream burrito» etiquetado como #UnicornFood. Sí: Ice-cream-burrito. Luego dicen que los andaluces somos exagerados.

 

 

Otro concepto gastronómico que podría adherirse al camp es el trampantojo. Su puesta en escena exagerada nos provoca esa sensación de «wow, sí, pero no«.

Además del concepto en sí, lo que resulta tan campy es cómo lo han materializado los restaurantes de a pie. Es raro encontrar uno que haya desarrollado un trampantojo que destaque por su sabor o combinación deliciosa de aromas y texturas. En todo caso, sorprende por la idea que hay detrás. (O no: por favor, no más melocotones en almíbar simulando yemas de huevo, manzanas como patatas fritas ni imitaciones del Viaje a La Habana del Celler de Can Roca).

Es decir, la forma siempre está por encima del contenido.

Y también el trampantojo es totalmente apolítico: despoja al alimento de su dimensión política al desconectar la forma y el sabor del modo de producción, distribución y consumo del alimento original.

 

Todo esto me lleva a preguntarme si serán las redes el alimento de la gastronomía campy. Lo seguiré investigando y te mantendré al tanto.

Pero volvamos a la Met Gala 2019.

 

La Met Gala 2019 en clave gastronómica: Cómo se ha traducido el  “camp” al lenguaje gastronómico

 

Cuenta Vogue que el diseñador de eventos Raul Àvila, a cargo de la supervisión del evento desde 2007, partió de la siguiente idea para trasladar el camp en la cena del evento:

Lo camp es pura exageración: no hay espacio para la simplicidad.

Así es como lo materializó:

Decoración

  • Cubiertos de bambú en vez de de plata
  • Lámparas cubiertas de vistosas plumas
  • Platos florales
  • Servilletas bordadas con flamencos
  • Manteles de color rosa
  • Flores tropicales en coloridos jarrones

 

Mesa Met Gala 2019

Fotografía de Corey Tenold para Vogue

 

El menú

De la mano del catering de Oliver Cheng, los platos que se sirvieron fueron:

  • Filete de ternera con crema de rábano picante acompañada de tartaletas de centeno con tomate.
  • Judías adornadas con flores comestibles de naranja y una variedad de zanahorias arco iris.
  • Pastel de Gianduja con un adorno» macho-hembra «: macho en un lado, hembra en el otro».

 

El servicio

Los camareros iban en chaquetas blancas con claveles verdes, un guiño a la importancia del camp en la cultura gay en el camp a través de la costumbre de Oscar Wilde de llevar un clavel verde en la solapa de su chaqueta. Y es que los hombres gays europeos utilizaban esta flor a finales del siglo XIX y principios del XX a modo de código secreto para expresar su orientación sexual.

 

Y para terminar:

 

 

Construyendo el imaginario de la gastronomía campy:

 

  • Si la gastronomía camp fuera una comida, estaría en Instagram etiquetada como #foodporn.

 

Foodporn como expresión máxima de la gastronomía campy

#FoodPorn: Todo muy natural, discreto y minimalista.

 

  • Si la gastronomía camp fuera un vino, sería un Moët & Chandon Rosé Imperial.

 

Rosa, mainstream y siempre rodeado de artificio. Querido Moët & Chandon Rosé, te has llevado el premio campy.

 

  • Si la gastronomía camp fuera un sombrero, sería el que llevaba Cara Delevigne en la Met Gala 2019.

 

El sombrero gastronómico de Cara Deevigne en la Met Gala 2019

Gilbert Carrasquillo – Getty Images

 

  • Si la gastronomía camp fuera un outfit, sería el de Katy Perry en la fiesta de la Met Gala 2019.

 

Katy Perry ha sabido cómo traducir el camp al lenguaje gastronómico

Photo by ANDREW MORALES. Katy Perry BY Moschino After Party, Met Gala, New York, USA – 6 May 2019

 

 

  • Si la gastronomía camp fuera una colección de moda, sería la colección de otoño-invierno 2014 de Moschino «Fast food».

 

Fast Food de Moschino: otra expresión de cómo se ha traducido el camp al lenguaje gastronómico

La colección otoño-invierno de 2014 de Moschino «Fast Food» es otra expresión de cómo se ha traducido el camp al lenguaje gastronómico

 

En fin, puede que tras leer este artículo vivas con la sensación de «en ocasiones veo camp». Si sientes el impulso de compartirlo, te espero en los comentarios.

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Pepa Cartini
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