Ante el cambio climático, creatividad en la cocina

Mucho se está hablando sobre la crisis del cambio climático. Pero, más allá de las palabras, ¿qué podemos hacer en nuestro día a día para aportar nuestro granito de harina? En este post te comparto algunas conclusiones sobre cómo la creatividad en la cocina puede contribuir a ralentizar el cambio climático.

 

Ante el cambio climático, creatividad en la cocina.

 

Entiendo que la creatividad es una herramienta para solucionar problemas. Nos ha permitido evolucionar como especie, desarrollar nuestra civilización y sobrevivir a diferentes catástrofes y crisis.

Cuando sirve a la Humanidad, construye un mundo mejor para todos. Pero si solo sirve a los intereses de un grupo, de la industria o de una idea aislada del contexto global, nos encontramos situaciones de emergencia como la que vivimos en la actualidad.

¿Qué podemos hacer a pequeña escala en nuestro día a día?, ¿existen soluciones realistas para la ajetreada vida del siglo XXI?

Pienso que sí, y es que al final, solo es cuestión de cambiar el chip, de poner el foco donde realmente importa.

Eso sí, si lo que esperas encontrar en este post son soluciones fantásticas y enlaces a productos con los que llenar tu cocina para ser más sostenible, forget it.

Lo que te propongo es volver a lo esencial, recordar lo básico y dejarnos de tanta tontería.

 

7  sencillas acciones para contribuir a la lucha contra el cambio climático utilizando la creatividad en la cocina

 

COMPRA Y COCINA LO JUSTO

Vale, nos encanta cocinar y hay un montón de recetas que queremos hacer. Pero, ¿de dónde vamos a sacar el tiempo? Es preferible que nuestra cesta de la compra refleje la realidad a que sea un espejo de la superfoodie que quisiéramos ser pero para la que, admitámoslo, no nos da la vida.

Y si eres de las personas afortunadas a las que sí les da la vida, comprar a granel siempre es buena idea. Recuerda: que tu cesta se adapte a ti y no tú a las cantidades que imponen los estantes de los supermercados.

 

CONSERVA BIEN

Si tienes una de esas maquinitas domésticas de envasado al vacío, fabuloso. Si no la tienes, fabuloso también. Muchas veces, esto de la conservación es tan fácil como cerrar bien los botes y tuppers, cambiar el film transparente y el papel de aluminio por envoltorios de cera o añadir unas gotas e aceite a comidas como el humus o el guacamole para que no se echen a perder.

Uno de los mayores problemas que tenemos es el desperdicio alimentario, también en nuestros hogares.

 

RECICLA LAS SOBRAS

¡Vivan los platos combinados! Y si la cosa no da pa tanto, siempre puedes hacer de hada madrina y transformar ese poquito de crema de verduras en una deliciosa salsa para una pasta, o también añadirla al agua de cocción del arroz.

Otro truco fantástico es utilizar cereales o legumbres que hayan sobrado para hacer sabrosas hamburguesas o cremosos patés.

¿Quién dijo que reducir el consumo declaren fuera aburrido?

Y si lo que te sobra es frío, nada como una ensalada variada y colorida. Quién sabe, quizás descubras nuevas combinaciones de sabores con las que sorprender estas Navidades.

 

REDUCE EL CONSUMO DE CARNE

No se trata de abrazar el veganismo de la noche a la mañana si no es lo tuyo. Solo de contribuir de la mejor forma que podamos cada uno. ¿Sabías que se requieren 10 veces más agua para producir un kilo de carne que para producir un kilo de cereal? Y esto es solo un aspecto de la producción industrial de carne. Hay muchos más y tienen efectos negativos sobre el medio ambiente. Aquí tienes algunos ejemplos: la modificación de los terrenos, los gases de efecto invernadero, la alienación que producen los mataderos sobre los humanos…

 

APROVECHA LOS «DESPERDICIOS» DE LOS ALIMENTOS

¿Sabías que si compras verdura ecológica puedes utilizar su piel para hacer caldo? El problema con la verdura que no lo es, reside en que los pesticidas abarrotan su piel y acaban en el agua cuando las cocemos.

 

ELIJE FRUTAS Y VERDURAS LOCALES Y DE TEMPORADA

Apostar por lo local implica que los ingredientes viajan menos desde el campo hasta tu cocina. Y cuanto más corto sea el viaje, menos gasolina necesitan para llegar hasta ti.

Algo parecido pasa con las verduras y frutas de temporada. Necesitan menos agua y condiciones artificiales para crecer. Además, como ya sabemos, la naturaleza es sabia y nos ofrece en cada temporada los nutrientes y vitaminas que necesitamos.

¡Y nosotros haciéndonos los listos para comer fresas en diciembre!

 

REUTILIZA EL AGUA DE COCCIÓN

¿Has cocinado pasta, patatas o verduras y estás a punto de tirar el agua? ¡Stop! Puedes reutilizarla para regar tus plantas o, en el caso de las patatas, usar el agua para salsas y cremas (siempre que las hayas lavado bien o cocido sin piel, claro). También el agua de las verduras te sirve para hacer otras preparaciones, como te comentaba en el apartado «aprovecha los desperdicios de los alimentos».

 

Conclusión: cojamos un poquito de esa creatividad que nos sobra para poner bonitas nuestras fotos de Instagram o elegir modelito para las próximas cenas y usémosla para reducir el desperdicio en nuestras cocinas.

Quizás, muchas pequeñas acciones ayuden más que un par de grandes ideas y propósitos, ¿no crees?

 

Cuéntame, ¿tienes algunos trucos sencillos que sean fáciles de implementar para dejar de cargarnos el medio ambiente?

Te leo en comentarios.

 

Pepa Cartini
hola@pepacartini.com

¡Hola, soy Pepa!Ayudo a personas creativas que quieren expresarse a través de la gastronomía a encontrar una narrativa propia para construir un proyecto a su medida y comunicarlo de forma apetecible creando un mundo «más amable, más humano, menos raro».

2 Comentarios
  • Mirna
    Posted at 14:33h, 31 diciembre Responder

    ¡Hola, Pepa! Te conocí a través de un video tuyo con Rosa Morel y acabo de entrar a tu web. ¡Me encantó! Escribís súper bien, claro y conciso.
    Creo que este 2019 que se va ha sido clave para que yo adopte en mi vida más estrategias de sustentabilidad, así que te comparto algunas:
    – Uso bolsos de tela para la compra de mis verduras (soy vegetariana hace muuucho, tenía que decirlo). Al comienzo tenía algo de vergüenza en llevarlas a las tiendas porque aquí de donde soy (Paraguay) está entrando de a poco este tema y la gente me miraba algo raro.
    – Cultivo algunas especias (albahaca, romero y orégano) en mi casa, así no tengo que comprarlas envasadas.
    – También guardo el agua de la cocción de las papas y las legumbres para hacer otros alimentos.
    En fin, ¡Feliz 2020!
    Te mando un abrazo

    • Pepa Cartini
      Posted at 18:36h, 03 enero Responder

      ¡Hola Mirna! Encantada de saludarte 🙂

      Muchas gracias por tu bonito mensaje.

      ¡Qué buenos propósitos, suenan genial!

      Te deseo mucho éxito y felicidad en tus proyectos,

      ¡Un abrazo grande y feliz 2020!

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